Team Tempranillo - The Spirit of the Mongol Rally

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This is the story of the Legends of Adventure that are 2013 Mongol Rally team Tempranillo. This is an explanation of why they are legends of adventure in their own words. Unfortunately they don't speak English and we don't speak Spanish so we don't really know what they're saying, but their story is so good we had to share it anyway. They assure us that they're not saying anything rude, but if they are please accept our most lack-lustre apologies.

For those of you who don't speak Spanish (we think) their tale is how they helped out a record 18 teams who were in a mechanical pickle using their wits, bars of soap, flip-flops and towels to keep cars on the road. By the closing stages of their Rally they were driving in a convoy of 7 teams who were reluctant to leave the philanthropic mechanical geniuses Ruben & Miguel.

 

  El viaje del Tempranillo Team da comienzo en un pequeño pueblo riojano llamado Baños de Rioja. Desde allí partimos ilusionados rumbo a la República Checa para dar salida oficialmente a la aventura. Sin embargo nuestras desavenencias mecánicas empezaron antes de llegar. Tras parar en Alemania a tomar una cerveza, al regresar a nuestro coche este había roto aguas. La bomba de agua se quería retirar del rally. Gracias a nuestros patrocinadores, que nos dieron un gran número de repuestos y herramientas, con un mágico producto conseguimos repararla y continuar hasta la salida.

Comenzamos el camino el día señalado y no volvimos a trabajo hasta llegar a la etapa 19 cuando nos encontramos al equipo Vauxhallin en el puerto de Baku con una importante fuga de agua y conseguimos repararlo con los mínimos medios antes de embarcar. Tras 7 días de parada por problemas con los visados y cuatro de viaje en un desastroso ferry conseguimos pisar tierras kazajas y volver a reanudar el viaje. Sin embargo nuestro alternador no quería proseguir y decidió dejarnos tirados. Fuimos remolcados a Aktau y tras desmontar la pieza y buscar como locos un recambio adecuado pudimos continuar.

 

Desde ahí hasta la etapa 30, que entramos en la aduana de Mongolia, nuestra labor mecánica brillo por su ausencia. Pero aquí comenzamos a trabajar a destajo. Nada más pisar suelo Mongol sustituimos un muelle al equipo Harman Hamarat y mejoramos los problemas de refrigeración del equipo Team Innocents Abroad . Aquí comenzamos a crear el “Mother fucker comboy” al juntarnos con otros tres equipos, uno holandés ” Ramblin Men”, otro americano Team Innocents Abroad y otro suizo Team Helvetistan .

En la etapa 34, tras probar los caminos mongoles, nuestro coche perdió las sujeciones del radiador y este se rompió. En medio de la inmensidad de la nada tuvimos que sacarlo, repararlo, montarlo y sujetarlo con los mínimos recursos. Parecía que nuestro coche no quería continuar y nuestro amortiguador se cascó. Compramos uno que no era para nuestro coche y lo empalmamos con los retales de los originales. Ese mismo día nuestro depósito fue dañado por una roca y, utilizando una pastilla de jabón, conseguimos seguir adelante temporalmente hasta conseguir poder repararlo en condiciones.

 

En la etapa 36 nuestra fuga de gasolina fue a más y gracias a la hospitalidad de las gentes de Mongolia pudimos repararlo definitivamente. Proseguimos nuestro viaje rumbo a Bayankhongor y nos encontramos otro convoy formado por otros tres equipos. Se encontraban parados en una situación catastrófica para ellos. Uno estaba siendo remolcado y el que lo portaba sufrió una pérdida de líquido vital, el aceite estaba desprendido por todas partes. No lo dudamos ni un instante y nos pusimos manos a la obra. Sacamos nuestras herramientas y tras hora y media de durísimo trabajo el coche del equipo Old Blues Brothers con un cárter bastante dañado estaba en marcha funcionando como un campeón . Además, los Ramblin Team detectaron un preocupante ruido en una de sus ruedas y tras revisarlo detectamos una rótula de dirección suelta. Tras este acto de solidaridad mecánica el convoy creció hasta un número de 7 equipos.

Tras dos duras etapas en las carreteras de Mongolia nos plantamos ya en la etapa 38. Nos encontramos un equipo finlandés y otro americano parados en la cuneta. Los Arkansas Country Cousins habían roto un muelle trasero y los finlandeses sufrían un fuerte ruido que les hacía temer por la vida de su máquina. La avería americana fue la que recordamos con más cariño de todas las que realizamos durante el Mongol Rally. Sacrificamos unas chancletas de uno de sus integrantes para emplearlas como tope de su dañado muelle. Llegaron hasta Ulán Bator y tras pasar la meta las zapatillas fueron devueltas a los pies de su dueño. Fue increíble verle presentarse ante nosotros con ellas puestas. El ruido del Team SKhandinavia resultó ser que el protector del cárter tocaba con la caja de cambios. La solución fue colocar un trozo de manta entre las dos partes amortiguando así el horrible ruido y un posible agujero en su caja de cambios.

Una vez terminadas las reparaciones el equipo holandés Team Ramblin Men nos avisó de que su vehículo hacía un extraño ruido que les tenía muy preocupados. Resultó ser que su caja de cambios estaba descolgada. Tras desmontar medio coche, para acceder a la pieza en cuestión, conseguimos ver la causa del ruido. La caja estaba suelta, le faltaban dos tornillos y las roscas estaban seriamente dañadas. Usando nuestros ya citados recambios conseguimos sujetarla.

Por último, en la etapa 39, a escasos 300 kilómetros de Ulán Bator, el coche del equipo de Singapur Ang Ku Kueh se paró. Todo hacía creer que no podrían la aventura aún estando tan sumamente cerca. Decidimos poner todo nuestro ingenio en marcha para conseguir que todos los equipos del “Mother Fucker Convoy” llegasen a su destino. Después de desmontar gran parte del vehículo conseguimos encontrar la causa de su terrible destino. La bomba de la gasolina estaba rota y tras desguazarla, limpiarla, aligerarla de peso y colocarle unos tubos, el coche revivió. Teníamos serias dudas de que este coche llegase por su propio pie hasta la meta pero lo consiguió.

Finalmente, y tras 18 reparaciones, todos llegamos a la realización de nuestro sueño, llegar a Ulán Bator con los coches completos y funcionando correctamente. Fue impresionante y muy satisfactorio para Miguel y Rubén, integrantes del Tempranillo Team, ser capaces de alcanzar esta increíble hazaña y ayudar a otros equipos a conseguirla.

Un saludo para todos los equipos con los que tuvimos la suerte de compartir este apasionante viaje.

The Jibber
Mongol Rally - Week 8 Onwards